El alga que se vuelve roja para no morir.
Cuando el charco se seca y el sol le pega de lleno, esta microalga de agua dulce fabrica un pigmento rojo y se encierra adentro. Es el escudo antioxidante más potente que se conoce, y es lo único que la mantiene viva bajo radiación extrema.
Se protege fabricando astaxantina
Sin sombra ni refugio, el alga se defiende del sol produciendo el antioxidante más potente de la naturaleza.
Por eso el salmón es rojo
El salmón y el krill se alimentan de ella. Ese pigmento les da el color y les permite remontar ríos y sobrevivir en aguas heladas.
La misma molécula, concentrada
12 mg de astaxantina de Haematococcus pluvialis más piperina, para que llegue entera a tus células.
No inventamos nada. Tomamos la molécula con la que un alga sobrevive a lo que la mataría y la pusimos en una cápsula que te tomás con el almuerzo. Nada de laboratorio: es lo que le da color al salmón, medido y en dosis completa. Naturaleza, no fórmula.